Recurso 12hoja

Admirando
El arte más sagrado

Románico Lombardo, el estilo característico de Benasque

Se puede apreciar en bellas y a la vez austeras construcciones y se remonta a los edificios realizados por maestros procedentes de la Lombardía, en el norte de Italia. A raíz de las luchas internas y de la paralización económica en esta región italiana a partir del año 1000, estos maestros de obras se fueron desplazando por el sur de Francia y el noreste de la Península Ibérica, llevando consigo su manera de construir, que se caracterizaba por ciertos detalles ornamentales como los arquillos ciegos en la parte superior de los ábsides y las pequeñas columnas adosadas, conocidas como lesenas.

La Iglesia de Santa Maria La Mayor,
en pleno Benasque, data del siglo XVIII

En muchas ocasiones, el éxito de estas iglesias lombardas fue tal que los maestros de obras locales siguieron utilizándolas como modelo durante mucho tiempo. Éste es el caso de la Iglesia de Santa María la Mayor, en pleno Benasque, construida en el siglo XIII, cuya atribución es difícil de asignar a los maestros lombardos, a los maestros locales o a ambos. También se debe visitar la Iglesia parroquial dedicada a San Pedro Apóstol, de origen románico modificada en el siglo XVII, en Anciles, ya en localidades del Valle, destacar la iglesia del Monasterio de los Santos Justo y Pastor de Urmella, del siglo X, (en Urmella, Bisaurri), compuesta por tres naves y cubierta con bóvedas de arista, acabada en tres ábsides.

La orientación del templo siempre coloca la cabecera hacia el este, con una función práctica y simbólica al mismo tiempo. Su planta es rectangular, compuesta por una o tres naves que se dividen por soportes colocados en posición paralela. Cada una de estas naves acaba en la cabecera en un ábside, bajo el que, en ocasiones, se podía construir una pequeña cripta subterránea. El arco de medio punto es el más usual y, con respecto al tipo de bóveda, aparecen las clásicas de cañón, de estricta media caña o ligeramente apuntada, acompañadas de otras de arista para las naves laterales y de las de horno o de cuarto de esfera para los ábsides.

En la portada es donde este estilo desarrolló sus mejores facultades. Por lo general, se orientaban hacia el sur, y su acceso se realizaba desde el cementerio, posiblemente con el objetivo de fomentar el recuerdo y devoción a los difuntos. Las ventanas son angostas y muy poco abundantes, con el objetivo de alterar lo menos posible la coherencia y uniformidad de los muros.

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