Benasque,
el sabor de la montaña
Platos, productos típicos y postres para degustar sin prisa
El secreto de la buena reputación de la cocina benasquesa lo encontramos, como no podía ser de otra forma, en la calidad de la materia prima con la que se elaboran los platos típicos de la zona.
Excelentes cárnicos como el cordero y la ternera; tiernas verduras, hortalizas y legumbres cultivadas en la zona, base de muchas recetas locales; la trucha, como emblema de la pesca en el territorio; un amplio abanico de setas, la caza y las codiciadas trufas que conforman el mapa de la variada y rica gastronomía de Benasque.
Los platos típicos de la cocina de Benasque hacen gala de su variedad y su marcado carácter de cocina montañesa. Asimismo, encontramos la reconfortante sopa benasquesa, derivados de la caza como el sarrio, el corzo y el jabalí, carnes que proporcionan excelentes estofados.
Las chiretas de cordero son también muy recomendables y qué decir de las patatas rellenas o el recau. Merece la pena saborear estos manjares que reconfortan el estómago y también el espíritu, trasladándonos a un tiempo en el que la comida se elaboraba y se disfrutaba sin prisa.
Las setas constituyen uno de los sabores fundamentales del paisaje culinario de Benasque. Durante la temporada, que oscila dependiendo de las zonas y del clima, entre los meses de agosto a noviembre, sus bosques proveen de un amplio surtido de setas comestibles. No faltan los apreciados ceps, o boletus edulis, que se pueden recolectar en bosques de hayas, robles, castaños, abetos y pinos de montaña. En claros de castaños, robles, encinas y jaras crece la célebre amanita cesarea, también llamada ou de reig, que en el plato ofrece un sabor dulce y delicado aroma.
Muy populares en la zona son las llanegas o hygrophorus que crecen al abrigo de los pinos, así como los rovellones, níscalos o lactarius deliciosus, sin olvidar la llengua de bou, lengua de vaca o hydnum repandum que crece en los bosques de coníferas y los agaricus o moixardones. Con estas últimas especies, se prepara una de las recetas más clásicas de la culinaria comarcal: el conejo con setas.
Desde 2005, la Asociación Micológica Sarllé organiza con gran éxito cada mes de septiembre en Cerler las Jornadas de Micología de Sarllé, que incluyen actividades como talleres de cocina, salidas al campo para recolectar ejemplares y clasificarlos, conferencias, proyecciones, exposiciones y actuaciones.
• Más información:
·Web: www.micosarlle.wordpress.com
Y como no podía ser de otra forma, Benasque también es el paraíso de los más lamineros (expresión aragonesa para definir a los amantes del dulce). En sus establecimientos los visitantes podrán encontrar delicias como los Tochets de San Marsial, o lo que es lo mismo, bastoncitos de galleta crujiente elaborados con nueces, avellanas y un puntito de anís. O la famosa Trenza de Benás, que lleva hojaldre, cabello de ángel confitado y frutos secos. El exquisito Sequillo, elaborado con masa hojaldrada de canela rellena de nueces y miel. La Coca de Benás, que no es más que un delicioso bizcocho con un toque de limón. Los Anetos, que son merengues crujientes con avellanas o las Tejas de Literola y Piedras del Ésera: puro chocolate negro relleno de frutos secos. ¡Un deleite para los sentidos!
El queso de Benasque es un buen ejemplo de cómo a través de un producto se pueden preservar y recuperar la sabrosa herencia del saber popular, fomentando el empleo, y creando nuevos espacios económicos en el medio rural, lo que ha contribuido a aumentar la sensibilidad y la valoración de este rico patrimonio gastronómico. En esta zona hay quesos para todos los gustos: elaborados con leche cruda o pasteurizada, de oveja, de cabra o vaca, frescos o curados… Por su excelencia y elaboración artesanal, son productos respaldados por la C de calidad, que cuentan con la tradición histórica, heredada de una sabiduría milenaria, y con productos autóctonos de primerísima calidad. No en vano, a la bondad de los prados locales, que producen una hierba especialmente delicada, se le atribuye el exquisito gusto de la carne y leche del ganado que la pace. Además, los quesos de Benasque son productos elaborados y realizados para una larga conservación, continuadores de la mejor tradición quesera francesa. ¡No dejes de probarlos!
Otro de los productos estrella de Cerler y alrededores son las mermeladas, creadas con los mejores productos, usando fruta de la mejor calidad, seleccionando frutos silvestres de uno en uno incluso cultivando en huertos propios, con toda la dedicación y el cariño de estar creando un manjar de la forma más artesanal.
La localidad de Anciles, además de por su belleza, es conocida por sus extraordinarias manzanas de montaña, cultivadas a 1.170 metros de altitud y de un color rojo pasión que las hace irresistibles. Pero no solo eso, su carne crujiente, su sabor y su aroma hacen las delicias de todo aquél que las prueba.
La Patata de Chía ha sido muy apreciada por los habitantes de Benasque y sus visitantes durante siglos, se siembra a los pies de la sierra de Chía, en el Valle de Benasque, a una altitud de 1.200 metros. Para su cultivo se han procurado recuperar las técnicas tradicionales, utilizando tracción animal en la mayoría de sus labores.
Es única en sabor y textura debido a la altitud, al microclima y a sus técnicas de cultivo y además tiene multitud de propiedades nutritivas que la convierten en un producto básico de la alimentación.